Festival Internacional de Cometas de Corralejo: arte, viento y tradición en Fuerteventura

Festival Internacional de Cometas de Corralejo: arte, viento y tradición en Fuerteventura

El Festival Internacional de Cometas de Fuerteventura es una de las citas más emblemáticas del calendario cultural canario. Cada mes de noviembre, el Parque Natural de las Dunas de Corralejo se transforma en un escenario donde cientos de cometas surcan el cielo impulsadas por el viento alisio , ofreciendo uno de los espectáculos más bellos del archipiélago.

Un origen modesto con alma colectiva

El festival nació en 1987, impulsado por un grupo de aficionados al vuelo de cometas que descubrieron las condiciones excepcionales de Corralejo para esta práctica. Sus nombres —Jacinto Rodríguez, Claudio Azzali, Flora Santana y Ángela Ricciardi— son recordados como los pioneros de una iniciativa que, sin pretenderlo, se convirtió en un referente mundial.

En sus comienzos fue un encuentro sencillo: algunos vecinos, unas cuantas cometas caseras y el deseo de compartir una afición. Pero el entusiasmo creció rápidamente. La belleza del entorno y la constancia de los vientos hicieron el resto. En pocos años, Corralejo empezó a recibir participantes de toda Europa.

Un evento consolidado

Desde 2003, el Ayuntamiento de La Oliva, a través de su Concejalía de Turismo, apoya oficialmente el evento, dándole un carácter institucional y promoviendo su proyección internacional. Hoy, el festival reúne a más de 300 cometistas de distintos países y atrae a miles de visitantes.

Festival Internacional de Cometas de Corralejo: arte, viento y tradición en Fuerteventura

El programa suele extenderse durante una semana, combinando exhibiciones, talleres, actividades familiares y vuelos acrobáticos. En 2025 celebrará su 38ª edición, del 10 al 16 de noviembre, con una propuesta más ambiciosa que nunca. Además de las exhibiciones en las Dunas de Corralejo, también se celebran actividades en El Cotillo, donde el mar y el viento ofrecen un espectáculo único.

Las cometas y sus protagonistas

A lo largo de los años, el festival ha visto desfilar auténticas obras de arte voladoras. Cometas de varios metros de largo, figuras tridimensionales, estructuras inflables y modelos acrobáticos se mezclan en el cielo. Algunas evocan animales marinos; otras, criaturas fantásticas o motivos geométricos.

Entre los grupos habituales destaca el colectivo “The Fuerteventura Kite Family”, formado por participantes que no se han perdido ni una sola edición desde el inicio. Además, llegan clubes internacionales de Francia, Alemania, Holanda, Polonia y Brasil, lo que ha consolidado el evento como un punto de encuentro global del arte del viento.

Una de las actividades más esperadas es el “combate de cometas rokakus”, una modalidad tradicional japonesa en la que hexágonos de colores compiten amistosamente hasta que solo una cometa queda en el aire.

Un símbolo de identidad

Más allá de su valor lúdico, el festival representa un homenaje al paisaje majorero y a la esencia de Fuerteventura. Las cometas son un diálogo entre la tierra, el mar y el aire; una manera de agradecer al viento su presencia constante.

El evento también contribuye a la economía local: cada noviembre, Corralejo y sus alrededores se llenan de visitantes, fotógrafos y curiosos que acuden a vivir la experiencia. Pero el espíritu del festival se mantiene fiel a su origen: un encuentro abierto, familiar, donde prima la creatividad sobre la competencia.

Más allá de Corralejo

Festival Internacional de Cometas de Corralejo: arte, viento y tradición en Fuerteventura

El Festival Internacional de Cometas de Fuerteventura fue el pionero en Canarias, y su éxito inspiró otros encuentros similares, como el Festival del Viento de Lanzarote y el Festival Internacional de Cometas de Las Palmas de Gran Canaria, impulsado en los años noventa por el incansable Paco Arana y los cometistas Víctor Rodríguez García y su hijo Juan M.

Pero Corralejo conserva su autenticidad: el viento aquí tiene carácter, y las dunas, su propio silencio. Ver una cometa elevarse sobre este paisaje es asistir a una conversación antigua entre el hombre y la naturaleza.

Casi cuatro décadas después de su primera edición, aquel grupo de pioneros puede sentirse orgulloso. Lo que nació de una afición se ha convertido en una tradición viva, en un arte que flota entre arena y cielo. En Fuerteventura, el viento no se ve, pero se celebra. Y cada cometa, cada color suspendido en el aire, es un pequeño homenaje a esa fuerza invisible que une a todos los que, alguna vez, soñaron con volar.

2 comentarios

  1. kapsulnyj_dom_kgmi

    Procuro ir a Fuerteventura por estas fechas para poder ver las cometas sobre las dunas de Corralejo; Todo un espectaculo

  2. Uno de los festivales más auténticos de Fuerteventura

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